Errores comunes al correr


Ya sea en el exterior o en una cinta, hay ciertas cosas que conviene mantener en mente acerca de la postura y demás. Malas formas pueden resultar en lesiones y hacer que la carrera sea mucho más complicada de lo que debería ser.



Hombros.

Correr con los hombros levantados y tensos limita el movimiento de los brazos (mover los brazos quema cantidades significativamente mayores de calorías al caminar y correr que no hacerlo) y añade estrés innecesario al ejercicio. Los hombros han de estar relajados siempre que se corra.

Pies.

Al correr es importante prestar atención a la fuerza con la que los pies llegan al suelo. No se deben ir dando pisotones, porque el impacto es fuerza adicional que el cuerpo absorbe, que puede terminar en mayores lesiones. Lo mejor es correr con la espalda estirada tratando de aterrizar con suavidad. Hay que tratar de no rebotar y que los pies se mantengan siempre cerca del suelo.

Posición.

Mucha gente suele correr inclinándose mucho hacia adelante. En realidad, no hay necesidad real de hacer esto cuando se corre (a menos, claro, que se esté subiendo una colina). Inclinarse demasiado hacia adelante añade presión a la parte baja de la espalda y a las rodillas. Hay que mantenerse erguido.

Brazos.

Mover los brazos demasiado tampoco es una buena idea. Puede que no sea raro ver gente corriendo con los brazos y antebrazos en movimiento frenético, pero puede terminar en lesiones por varios motivos. Lo mejor es dejar que los brazos acompañen naturalmente el movimiento.