Abundan en el mercado las cremas, fajas, pociones, dietas "mágicas" para quemar grasa corporal o para la eliminación de la celulitis, que es precisamente la acumulación de grasa, en el tejido adiposo en varias partes del cuerpo, notándose más en piernas y glúteos.
La realidad es que la utilización de grasa como energía se lleva a cabo a nivel celular, siendo irrisorio el pensar que untándote una crema o poniéndose una faja se logre eliminarla y reducir tallas instantáneamente.
Te preguntarás cómo sucede este proceso. Bueno, pues cuando tu cuerpo requiere de energía para realizar las actividades cotidianas o practicar algún tipo de ejercicio, se ponen en marcha procesos metabólicos en tu cuerpo que proporcionarán esta demanda a partir de los alimentos que se ingieren y que son transportados por medio del torrente sanguíneo. Si tu ingesta de alimento es mayor a la que requieres el sobrante se almacena en el cuerpo día a día dando por consecuencia que se aumente de peso paulatinamente.
El primer grupo que utiliza el cuerpo para generar energía son los carbohidratos por ser los más sencillos de descomponer y continúa con las grasas las cuales, aunque proporcionan más energía que los carbohidratos, son más difíciles de procesar, por eso si ingieres más grasa de la que requiere tu cuerpo se acumula en el tejido adiposo dando paso al sobrepeso. Es importante mencionar que también la ingesta desordenada de carbohidratos da pie al aumento en el peso por lo que es recomendable consumir lo que el cuerpo necesita.
Si comes balanceadamente además de practicar un ejercicio aeróbico es difícil que padezcas de obesidad.
Si tu caso de sobrepeso se debe a que eres muy tragón(na) además de ser un poquitín flojo(a), es momento que hagas algo para no sufrir las consecuencias de salud por sedentario (a) e ingerir más de lo que necesitas.
Se ha comprobado que el ejercicio aeróbico, es el recomendable para eliminar grasa corporal practicándolo de tres a cinco veces por semana a una intensidad moderada. Además de ayudar a la quema de grasa proporciona beneficios fisiológicos a largo plazo que se notan en la salud y bienestar.
Pero si eres una persona que realiza una actividad física aeróbica y no ha logrado sus objetivos, tal vez no la estés realizando correctamente. ¿Cómo es esto? Puede suceder que parte de tu rutina aeróbica la estés haciendo anaeróbica. Recuerda que el ejercicio aeróbico requiere de oxigeno esto quiere decir que la demanda es igual al suministro y debe de ser continuo a una intensidad moderada.
Puede ser también que estés ingiriendo más alimento del que requiere tu cuerpo, por lo que asistir con un nutriólogo (a) sería excelente. El combinar el ejercicio con la alimentación balanceada es la mancuerna perfecta para mantenerte saludable.
Sugerencias para realizar el ejercicio aeróbico correctamente:
Ten a la mano tu tabla de intensidades para saber a qué intensidad trabajas cada vez, además de ir viendo tus mejoras en cuando a resistencia cardiovascular.
Como el ejercicio aeróbico debe de ser continuo, no te pares cuando te estés ejercitando.
En el momento que sientas que te falta el aire, baja el ritmo paulatinamente y continua a esa intensidad, no te pares de golpe.
Inhala y exhala, esto te ayudará a oxigenar tus músculos.
Te recuerdo que tu salud y bienestar dependen de ti, así que pon manos a la obra, o mejor dicho, pon en movimiento a tu cuerpo.