El ejercicio bien realizado puede tener múltiples ventajas como disminuir los niveles de presión arterial; mejora los niveles de colesterol, junto con una dieta adecuada, contribuye a la disminución de peso, mejora los niveles de glicemia y la circulación periférica, aumenta la masa muscular, y lubrica las articulaciones, previniendo problemas en los huesos, entre otros beneficios
Caminar es una recomendación que se sugiere a la mayoría de las personas hipertensas, diabéticas, post infartados, obesas, adultos mayores, es decir, a todos quienes necesitan salir del sedentarismo y empezar a cultivar buenos hábitos.
Sin embargo, a juicio de Johanna Pino, kinesióloga del centro de Tratamiento de la Obesidad Universidad Católica, caminar pidiéndole permiso a un pie para mover el otro no cuenta como ejercicio, ya que el ritmo adecuado es cuando la persona se agita, pero puede mantener una conversación.
"Caminar pidiéndole permiso a un pie para mover el otro no cuenta como ejercicio. Para que tenga efectos como tal, es necesario mantener un ritmo que permita aprovechar los múltiples beneficios que puede entregar una caminata efectiva", asegura.
La especialista indica que la intensidad, frecuencia y tiempo de caminata marcan la diferencia entre caminar por hobby y realizar un ejercicio aeróbico.
"El parámetro más fácil de medir es el pulso o frecuencia cardíaca. Acá se refleja el trabajo que realiza el corazón para bombear la sangre a los músculos que están trabajando. Nos habla también de qué combustible, grasa o azúcar, estamos utilizando para proveer nuestro cuerpo de energía.��?, explica la profesional.
La kinesióloga agrega que para medir el pulso, es necesario localizar la arteria radial en la muñeca, o la arteria carótida en el cuello. Y con los dedos, sentir y contar los latidos en 15 segundos, los que al ser multiplicados por cuatro señalan cuantos latidos se producen en un minuto.
"Para saber cuál es el ritmo adecuado por edad existe una formula simple: de 220 se resta la edad, lo que en teoría entrega la capacidad máxima de la persona. De esta cifra, sacar el 70%, y el resultado es el pulso óptimo para realizar ejercicios aeróbicos", aconseja.
“Hay que caminar como si uno fuera atrasado a algún lugar, y a un ritmo constante��?, recomienda la experta. Otras formas fáciles de medir el ejercicio es el llamado test de conversación: Este consiste en que si sales a caminar con compañía, el ritmo adecuado es aquel que te permite agitarte pero poder mantener una conversación��?, señala.
Múltiples beneficios
Según la experta, caminar a cierto ritmo y con cierta frecuencia, es decir, el ejercicio bien realizado ofrece múltiples beneficios en todos los sitemas del cuerpo.
Algunas de las principales son:
-Disminuye los niveles de presión arterial
-Mejora los niveles de colesterol
-Junto con una dieta adecuada, contribuye a la disminución de peso
-Mejora los niveles de glicemia
-Mejora la circulación periférica
-Aumenta la masa muscular
-Lubrica las articulaciones, previniendo problemas en los huesos