
La resistencia física, es la capacidad que tiene el organismo de soportar un esfuerzo. Esta capacidad se puede mejorar a través del entrenamiento constante.
La resistencia física es la capacidad del organismo de soportar un esfuerzo de una intensidad dada durante un período de tiempo determinado. Es retrasar la aparición de la fatiga, y cuando esta aparece, soportarla.
Existen dos tipos de resistencia, la aeróbica y la anaeróbica.
Resistencia aeróbica
Es el ejercicio que tiene por objetivo el aguantar y resistir la exigencia física, para ganar oxígeno.
Cuando comenzamos una actividad debemos empezar por la resistencia aeróbica, para obtener la mayor cantidad de oxígeno posible:
La resistencia aeróbica debemos realizarla sobre un ritmo de carrera lenta y un tiempo prolongado.
Características generales:
- Largas distancias 6 a 12 kms
- Entre 140 y 160 pulsaciones por minuto
- Correcta técnica de carrera
- Ritmo de carrera lento y tiempo durarero y constante
Tener en cuneta que lo más importante es que las pulsaciones se mantengan entre 140 y 160 por minuto durante el período que se realice el ejercicio (Si las pulsaciones por minuto se encuentran por debajo de las 140, se está corriendo muy lento).
Resistencia anaerobica
Se caracteriza por una deuda de oxígeno durante las carreras. No existe un método puramente anaeróbico, porque siempre en cualquier distancia se provocan una serie de procesos aeróbicos.
Cuando realizamos una actividad física competitiva, debemos enfocar el entrenamiento a la mejora del proceso anaeróbico, siempre y cuando hayamos realizado antes un adecuado entrenamiento aeróbico.
Entonces primero se debe realizar un trabajo aeróbico, ganando oxígeno, para luego mejorar en todos los aspectos dándole mayor rapidez en deuda de oxígeno.
La tarea principal del atleta radica en aprender a superar la elevada deuda de oxígeno.